Buen día Fredy. No tienes idea cuánto me ayudó tu hermoso libro. Lo leí cuando venía en el avión. Me ayudó a prepararme, y a tener la certeza de que darle amor, compañía, y paz era todo lo que él necesitaba. Se fue tranquilo, rodeado de amor. Sin conocerte me hiciste muchísimo bien. Gracias por tu trabajo, gracias por ayudar a tanta gente de manera tan cálida. En estos días te escribo, estoy inmensamente agradecida
Andrea Fernandez - Familiar
Servicio de Asesoría
